• Isabella Soares Barreto

Tres tips para una crianza efectiva



Podemos determinar tres elementos fundamentales que hacen parte de una crianza efectiva.

Abajo te indicaremos cuales son y daremos sugerencias para implementarlas en tu día a día:

- ¡Sea positivo!

Es común cuando los(las) niños(as) empiezan a portarse mal, quitarles el juguete o mandarle a la

pieza para que dejen de comportarse así. Estamos constantemente llamándoles la atención por

algo que hacen mal (“Bájate de ahí”, “Siéntate bien”, “Saca la mano de la boca”, “Deja de gritar”).

Sin embargo, no es habitual prestar atención y felicitar a los(las) niños(as) por buenas conductas.

Esa es la primera clave para una crianza efectiva: ¡sea positivo! Esto significa estar pendiente de

todas las veces que el/la niño(a) se comporta de la manera esperada y recompensarlos por eso.

Comportamientos adecuados pueden ser: levantarse de la mesa, ordenar sus juguetes, jugar

tranquilo, lavarse los dientes, ayudar a poner la mesa, prestar algo a un hermano, estar sentado

haciendo una actividad. Ejemplos de recompensas para estos comportamientos son: abrazar,

besar, sonreír, gesto de aprobación con la mano, palabras de aprobación: “qué bueno eres

haciendo esto”, “muchas gracias por...”, “excelente”, “buenísimo”, “que bien como hiciste eso”,

“cómo te portaste bien vamos a...”, “estoy muy orgulloso de ti”, “me encanta cuando haces...”.

- ¡Sea contingente!

Ser contingente significa recompensar inmediatamente la buena conducta del niño(a). No dejes

que pase todo el día para decirle que hizo algo bien en la mañana. ¡Felicítalo a la hora! Decir al

niño que si se porta bien toda la semana puede elegir un juguete en el fin de semana es una

exigencia muy alta y puede hacer con que se desmotive. Para que seas contingente es necesario

que estés pendiente de la buena conducta de tu niño(a).

- ¡Sea consistente!

Consistencia significa que el ambiente es estable y no cambia con el capricho de los padres. Ser

consistente significa tener reglas claras y consecuencias eficientes para buenas conductas y para

malas conductas. De esta manera el niño sabe lo que es esperado de él y le será más fácil portarse

bien. Imaginemos una casa en que la regla es que no se puede saltar en el sillón. Los responsables,

algunas veces, mandan a los niños que bajen cuando están saltando. Otras veces, cuando están

muy cansados, van a su pieza y dejan que los niños sigan saltando. Los niños(as) no tendrán la

regla clara de lo que no pueden hacer y es posible que desafíen a sus padres.


Esperamos que puedas implementar estos tres tips en tu rutina para que tus niños(as) se

comporten de la manera apropiada.